lunes, 24 de enero de 2011

Era una promesa

Todos hablamos mucho cuando nos cuentan cosas parecidas que les ocurre a otras personas. No sé por qué, pero nunca pensamos que puede sucedernos a nosotros y, en cambio, el día menos pensado… ¡pam! Te toca a ti, como si te hubieras traído la mala suerte tú sola. Tienes que arreglar cuentas con tu orgullo y tus ganas de seguir con él… ¡Pero que coñazo! Siempre he sido una negada en matemáticas. Y además, en el amor no existen ecuaciones ni operaciones… No existe el contable de los sentimientos o el asesor financiero del amo. ¿Que ocurre, que hay que pagar un impuesto para ser feliz? Si fuera verdad, lo pagaría a gusto... Lo peor de todo es que le echo de menos... Estoy en el puente, paro el coche y bajo. Me acuerdo de esa noche, esos besos... Veo nuestro candado y me acuerdo de cuando arrojó la llave. Era una promesa. ¿Tan difícil era mantenerla? 


jueves, 30 de diciembre de 2010

Nos reimos


Nos reímos. Y seguimos riéndonos así. Hablando sin saber muy bien de qué ni por qué. Después decidimos colgar, prometiendo que nos llamaremos mañana. Es una promesa inútil: lo hubiéramos hecho de todos modos. Cuando pierdes tiempo al teléfono, cuando los minutos pasan sin que te des cuenta, cuando las palabras no tienen sentido, cuando piensas que si alguien te escuchara creería que estás loco, cuando ninguno de los dos tiene ganas de colgar, cuando después de que ella ha colgado compruebas que lo haya hecho de verdad, entonces estás perdido. O mejor dicho, estás enamorado, lo que, en realidad, es un poco de lo mismo... 

Nunca lo has probado antes

¿Encuentras que éste sistema funciona bien? O déjame adivinarlo, nunca lo has probado
antes, en realidad tu no le entras a las chicas normalmente ¿me equivoco? La verdad es que eres uno de esos chicos silenciosos y delicados, pero si estoy dispuesta a arriesgarme quizá podría llegar a conocerte mejor, ingenios, aventurero, apasionado, cariñoso, leal, un poquito chiflado, un poquito malo, pero… ¿acaso no es eso lo que a las chicas nos vuelve locas?... ¿Bueno, qué pasa chaval, te ha dado un pasmo?



ALTER-4

Hola, soy Nuria. Soy una chica pelirroja que con la radiación del sol, se me pone el pelo más anaranjado. Tengo 128 años. Soy todo un espectáculo, puedo teletransportarme cuando me da la gana y donde me da la gana. También puedo desaparecer si me enfado. Vivo en un planeta llamado Alter-4. Es de color morado y rosa y a su alrededor esta lleno de estrellas. Una de ellas lleva al país de Nunca Jamás (si quieres te puedo presentar a Peter Pan, que Campanilla es muy borde). Está a 14 años luz de vuestro planeta. Tranqui, no es tanto, se puede ir bastante rápido con mi nave (es espaciosa y tiene galletas de chocolate y para desayunar chocolate con churros). Si lo prefieres puedes ir volando, o como E.T. en bici. Hay bastantes habitantes, y cada uno de ellos tiene una caja en la que sale un tiovivo (a si que si quieres venir, vete comprando una). Te presto una casa, con yacusi de coca-cola. Mi casa está justo al lado, a si que seremos vecinos. Pero antes tienes que pasar por la máquina de la verdad. ¿Una máquina de la verdad? ¡Sí! ¿Qué para que la quiero? Pues por ejemplo, le pregunto si el presidente Obama dice la verdad al referirse que estamos en crisis, o que Zapatero dice que no le importa que sus hijas seas góticas o si los loros son tan hijos de puta que hacen que no saben hablar pero en realidad si que saben.
Creerás que somos gente pacífica, pero en realidad, dominaremos el mundo.


martes, 28 de diciembre de 2010

Quiereme si te atreves

Es una pelicula muy bonita, que os la aconsejo si eres una persona que te gustan las películas, digamos, "románticas". En mi opinión los actores han hecho un gran trabajo y seguro que os suena Marion Cotillard (La Vie en Rose, Enemigos Públicos) Os dejo:
-Un enlace de wikipedia en el que describe el tema de la película.


quiéreme si te atreves (wikipedia)


-El trailer, para que os hagáis una idea.


Quiéreme si te atreves (trailer)


-Y unas citas de la película. Están muy bien.


 -Me gusta jugar a las tabas y al monopoli, pero solo cuando soy la banca. Me encanta jugar a las canicas, siempre gano. El juego de la oca es una idiotez, aunque menos que las damas, que el cubo de rubick y todas esas tonterías de los países del este. Las adivinanzas no son lo mío. Los dados, las cartas y la rayuela, están bien. El corre que te pillo tiene un pase, pero eso es todo. Pero hay un juego al que jamás hay que jugar. He dicho ja-más. Aunque os lo proponga vuestro mejor amigo. Me refiero ha dejarse sepultar e un bloque de hormigón.
Este juego empezó en una bonita casa, un bonito autobús sin conductor, una bonita caja y una bonita chica.
-Me la das y me la quitas, si la quieres de verdad juega y demuéstramelo. Capaz o incapaz.
-El juego se puso en marcha solo. Cuando Sophie tenía la caja podía ponerme cualquier reto. Yo lo hacia y recuperaba la caja, entonces me tocaba a mi ponerle un reto. Era fácil, muy divertido ¿no? Un juego de idiotas, talvez. Pero era nuestro juego.
-Los amigos son como las gafas, te hacen parecer inteligente, pero se rayan enseguida. Y no veas si cansa. Afortunadamente, a veces encuentras unas gafas que molan Yo tengo a Sophie.
-¿Crees en los flechazos? + Si.  - Ingenua.
-Hay tres cosas que nunca me has pedido y lo lamento, que cosas, comer hormigas insultar a los parados que salen del INEM amarte como un loco.
-Dichosa Sophie...el juego se había puesto en marcha de nuevo. Felicidad en estado puro, bruto, natural, volcánico, ¡qué gozada! Era lo mejor del mundo. Mejor que la droga, mejor que la heroína, mejor que el costo, coca, crack, chutes, porros, hachís, rayas, petas, hierba, marihuana, cannabis, canutos, anfetas, tripis, ácidos, LSD, ¡éxtasis! Mejor que el sexo, que una felación, que un 69, una orgía, una paja, el sexo tántrico, el Kamasutra, las bolas chinas. Mejor que la nocilla y los batidos de plátano. Mejor que la trilogía de George Lucas, que la serie completa de los Teleñecos, que el fin del milenio. Mejor que los andares de Emma Pill, Marlyn, la pitufina, Lara Croft, Naomi Campbell y que el lunar de Cindy Crawford. Mejor que la cara B de Abbey Road, que los solos de Hendrix. Mejor que el pequeño paso de Neil Amstrong sobre la luna, el Space Mountain, Papá Noel, la fortuna de Bill Gates, los tratos del Dalai Lama, las experiencias cercanas a la muerte, la resurrección de Lázaro. Todos los chutes de testosterona de Schwarzenegger, el colágeno de los labios de Pamela Anderson. Mejor que Woodstock y las rages más orgásmicas, mejor que los excesos del Marqués de Sade, Morrison y Castaneda. Mejor que la libertad, mejor que la vida.
-Estás colgado... Estás realmente pirado, pero eres muy amable. Déjame ir… Ya hemos repasado las funciones vectoriales y no vamos a ponernos con las lineales. ¿Eh? No nos pega nada






Carpe diem

No hace falta ir al fin del mundo buscando aventura. Existen momentos que te van a dejar helado. Existen momentos de relajación, de locura y de reflexión. Disfrutarás de la naturaleza, de tus amigos, de la familia, de tus copas. Conocerás sitios únicos, o sitios, a los que acude todo el mundo. A veces te sentirás desorientado y solo. En ocasiones te sentirás en el cielo, en una nube, flotando. Observando desde arriba todo el mundo, tal y como es. Y en otras, sentirás que te come la tierra. Algunos momentos te marcará para siempre. Otros, que querrás olvidar y otros que aprenderás de ellos. No todo es felicidad. También existe el dolor, la defraudación, el amor, la exigencia… Puede que te toque bailar con el más feo, o por suerte, con el más guapo del local. Puede que te toque el mejor jefe del mundo, o el más molesto. Toma el mundo en tu mano, amásalo y cómetelo. Vive intensamente cada momento. Se un tigre.



lunes, 27 de diciembre de 2010

El nunca es un siempre de todos modos ¿no?

Y cuando crees que ya tienes tu personalidad perfectamente definida, bien elegidos a los amigos, cuando crees que has encontrado el equilibrio de tu vida, aparece esa fuerza intravenosa. Renace la esperanza perdida, encuentras tu otro yo y vuelves a nacer; a ver las cosas como son, a convertir los trascendentalismos en banalidades, a ver en el transparente el color más bonito...
Sé que te da bastante igual, pero no olvides lo que te he dicho nunca. Porque el nunca es un siempre de todos modos, ¿no?